VIRTUOSO DEL EXPRESIONISMO ABSTRACTO
Descubrí la pintura de Viñuela en octubre de 1996. El joven creador de Figueres exponía 14 obras en un bar internacional de la vila turística de Roses. La búsqueda era inhabitual y los cuadros presentados eran reveladores de un talento original. Enseguida comprendí que este joven catalán estaba prometido a un fascinante itinerario personal. Nació el 1 de marzo de 1970 en la ciudad natal de Salvador Dalí, Juanjo Viñuela Murillo está marcado por el destino. Lo he visto frecuentemente por las calles de Roses , tocado por el fuego sagrado, buscando un estilo personal en el acto de experimentar vías de promoción inéditas. Le aconsejé adoptar ( como Pablo Ruiz Picasso ) el apellido de su madre -Murillo – para aportar a su carrera el efecto acelerador de un nombre prestigioso de fuerte impacto de identificación. JVM rechazó esta idea. Llegué a convencerle de participar en el " Tour des Artistes " que organicé junto a 44 creadores europeos en la célebre " Gare de Perpignan " coincidiendo con la llegada del Tour de Francia ciclista en la capital del Rosellón. El pintor de Figueres expuso en la época – julio 1997 – unas obras muy significativas: " Retrato psicológico de seis pasajeros " y " Sueño de mi primer viaje " cuya concepción anunciaba evidentes proyecciones surrealistas. Después de quince años de investigaciones dalinianas, abandoné Catalunya en 1998 con el objetivo de encontrar en la región de los Pirineos Atlánticos franceses la indispensable serenidad para consagrarme al perseguimiento de mis actividades literarias. Después de un viaje de exploración cultural sobre el " Triángulo Daliniano ", en octubre del 2000, he sabido por el propietario del "Die Insel" en Roses que Viñuela preparaba una serie de ambiciosas exposiciones para el 2001. Poco después, vi algunas imágenes representativas de la producción pictórica de JVM 2000. La redescubrimiento del trabajo de Juanjo Viñuela – tres años después – desencadena la toma de consciencia inmediata de una turbia mutación, reflejo flagrante de la estupefacta madurez conseguida por el joven creador Consagrado esencialmente a la metamorfosis de la mujer, las telas del catalán representan una fluidez espontánea de delirantes estallidos estéticos. Este se parece al Art Brut. En fin, él se mueve en una pintura pensada, audaz, furiosa, cerca de las composiciones enredadas de la acción "painting". No lo podemos dudar. Viñuela Murillo es el digno sucesor de Willem de Kooning, nuevo virtuoso del expresionismo abstracto. En New-York, De Kooning ("Women") conversó con Salvador Dalí con relaciones amistosas basadas en su estima recíproca. Inconscientemente, Juanjo Viñuela encarna un talentoso e inspirado instrumento poniendo en imagen las extrañas premoniciones del visionario Dalí, que anunció para el 3er Milenio una monstruosa metamorfosis de la mujer dentro de una sociedad en crisis. Las orgías cepilladas de color por JVM aportan a los presagios dalinianos una ilustración golpeadora, dotada de un erotismo salvaje. En todo estado de causa, los cuadros de Viñuela representan un efervescente sobresalto estético que nos llega como una explosión de luz liberadora dentro de un contexto absento del arte contemporáneo derivado entre la confusión de los géneros y el mal gusto. Aclamemos la pintura de JVM como una desconcertante comunicación profética prometida al reconocimiento universal. Enero del 2001. Roger Michel ERASMY, Autor de Codex Dalianus